GUÍA PRÁCTICA BALSABI
Seguridad alimentaria en la lonchera escolar: una guía para familias
Una lonchera viaja y espera varias horas antes de comerse. Por eso es importante controlar el tiempo y la temperatura, además de elegir recipientes que el niño pueda abrir y usar correctamente.
Identifica los alimentos que necesitan control de temperatura
Preparaciones con carne, pollo, pescado, huevo, lácteos y otros alimentos perecederos requieren especial atención. Sigue las indicaciones de conservación del fabricante y las recomendaciones de salud pública aplicables en tu localidad.
Si no puedes mantener una temperatura segura hasta la hora de comer, elige otra opción o consulta a un profesional sobre alternativas adecuadas para tu caso.
Para alimentos fríos
- Lonchera aislada
- Usa una bolsa térmica limpia y en buenas condiciones.
- Fuentes de frío
- Coloca al menos dos fuentes frías alrededor de los alimentos perecederos, como paquetes de gel o una botella de agua congelada.
- Salida desde refrigeración
- Empaca los alimentos ya fríos, no a temperatura ambiente.
- Ubicación
- Mantén la lonchera lejos del sol, autos calientes y otras fuentes de calor.
Para alimentos calientes
Usa un recipiente térmico diseñado para alimentos. Sigue las instrucciones del fabricante, precaliéntalo cuando corresponda y coloca la preparación suficientemente caliente justo antes de salir.
Asegúrate de que el niño pueda abrir el recipiente sin riesgo de quemarse. La edad, la coordinación y las reglas de la escuela importan tanto como la capacidad térmica del envase.
Higiene, alergias y piezas pequeñas
Lava manos, superficies y recipientes antes de preparar. Evita contaminación cruzada entre alimentos crudos y listos para comer, y limpia diariamente la lonchera.
Respeta las indicaciones médicas y las políticas escolares sobre alergias. Adapta cortes, consistencias y tamaños a la edad y habilidades del niño para reducir riesgo de atragantamiento.
Cuándo desechar
No pruebes un alimento para decidir si es seguro. Si no sabes cuánto tiempo estuvo fuera de control de temperatura, el recipiente se abrió, hubo una fuga o el alimento presenta cambios inesperados, lo prudente es desecharlo.
